Base de maquillaje con SPF o protector solar: ¿basta con una sola capa?

Para que la base proteja como promete, tendrías que aplicar siete veces más de lo habitual.

2 min de lectura·También en English, Русский, Українська, Deutsch, Français, Italiano, Português, Nederlands, Polski, Čeština, Română, Türkçe

«SPF 30» en una base de maquillaje parece darte permiso para saltarte el protector solar: tono y protección en una sola capa. La idea es bonita, pero tiene el mismo problema que una crema de día con SPF, solo que aún mayor.

En resumen: para obtener la protección indicada tendrías que aplicar entre 5 y 7 veces más base que en una capa normal de maquillaje. Nadie en su sano juicio se maquilla así. Una base con SPF es un buen extra sobre el protector solar, pero no lo sustituye.

Cómo funciona

La regla es la misma que para cualquier SPF: la cifra es válida con una dosis de 2 mg/cm². Una capa habitual de base equivale aproximadamente a 0,3–0,5 mg/cm²: la aplicamos para igualar el tono, no para crear grosor. Haz cuentas: para alcanzar el SPF 30 indicado necesitarías 6 pulsaciones completas en lugar de una. Eso es una máscara, no maquillaje.

Con una aplicación normal, la protección real de una base con SPF 30 ronda un SPF 3–5. No es cero, pero tampoco basta para pasear una hora bajo el sol de julio.

La fórmula que funciona es esta: protector solar en una capa completa e independiente bajo el maquillaje, y encima la base con SPF como refuerzo. Para reaplicar la protección durante el día sobre el maquillaje existen polvos, sticks y sprays con SPF que no estropean la base.

La base con SPF basta si

  • es un día urbano: casa, transporte, oficina y ventanas;
  • debajo ya llevas una capa adecuada de protector solar;
  • es un día nublado de invierno y pasarás muy poco tiempo fuera.

El protector solar es imprescindible si

  • te espera un paseo, una terraza, la playa o la montaña;
  • tratas la pigmentación o usas ácidos/retinol;
  • no piensas aplicar la base como si fuera yeso, es decir, siempre.

Error frecuente. Reaplicar el SPF durante el día con otra capa de base. Primero, la dosis seguirá siendo insuficiente; segundo, el maquillaje acabará como un pastel de capas. Para renovar la protección están los polvos y sticks con SPF: funcionan sobre el maquillaje sin destrozarlo.

Dato curioso: el SPF en el maquillaje es, en gran medida, un recuerdo de las condiciones de laboratorio: las pruebas se hacen con una dosis completa que nadie ha llevado nunca como maquillaje.

Solo informativo, no es consejo médico. La IA puede equivocarse.